Sábado 21 de Julio de 2018
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¿Pistas de pádel en el club?

El pádel se está convirtiendo en uno de los deportes de mayor crecimiento. No sólo están surgiendo nuevos clubes dedicados exclusivamente al pádel, sino que también numerosos clubes deportivos de otra índole –de golf, de tenis, náuticos…– ofrecen a sus socios la posibilidad de practicar este deporte. Construir una pista de pádel es algo que no requiere ni mucho espacio (unos 200 metros cuadrados), ni demasiado tiempo (aproximadamente dos meses) y que se puede hacer con una inversión relativamente pequeña (alrededor de 30.000 euros) que se amortiza en un plazo corto de tiempo.

 

 

 

“El pádel se está convirtiendo en un deporte muy popular, por dos razones fundamentales: es fácil alcanzar un nivel de juego con el que el deportista puede divertirse y es también fácil construir nuevas pistas”, explica Concha Velasco, secretaria general de la Federación Española de Pádel. “Además”, continúa, “es un deporte más barato que muchos otros: alquilar una pista para cuatro personas es algo realmente asequible. De hecho, muchos clubes dedicados a otros deportes han descubierto ya que el pádel puede ser un gran complemento. Han buscado un rinconcito en sus instalaciones para instalar alguna pista de pádel o, incluso, han cambiado alguna de tenis para este nuevo uso. El pádel es más fácil y más rentable”.

 Como prueba, en los 30 años de vida de la Federación Española de Pádel el número de clubes federados ha pasado de 23, en 1988, a 300 a finales de 2008 y el número de jugadores, de 422 a 22.222 en ese mismo periodo. “Hablamos únicamente de clubes y jugadores federados, es decir, aquellos con actividad competitiva; porque hay canchas de pádel en muchísimas urbanizaciones, centros comerciales o gimnasios que únicamente están destinadas al disfrute de los vecinos, y ni siquiera se federan”.

El futuro del pádel está prácticamente garantizado si tenemos en cuenta un par de datos más: la cantidad de niños que empiezan a practicar este deporte -“nos faltan instalaciones para dar cabida a las competiciones infantiles”, explica Concha- y la cantidad de jugadores que participan en la Liga de 3ª Categoría, que es la que incluye a todos aquellos que empiezan y quieren competir: “Es una liga en la que se inscriben equipos de clubes y tenemos alrededor de 200 equipos participando, de forma que muchos fines de semana hay cerca de 3.000 jugadores de pádel compitiendo en toda España. Creo que hay muy pocos deportes, quizá ninguno, que puedan decir algo así”.

Por qué construir instalaciones de pádel

Todo lo que hemos expuesto ofrece razones importantes para que un club se plantee la posibilidad de ampliar sus instalaciones incluyendo en ellas pistas de pádel. Pablo Semprún, uno de los mejores jugadores de la historia del pádel español y socio de pádel-team, empresa dedicada a la construcción de instalaciones deportivas, explica que “el pádel es un buen complemento para cualquier club deportivo porque ofrece una posibilidad de integrar a la familia en la dinámica del club. Hay familias en las que el marido juega al golf pero la mujer o los hijos no, y encuentran en el pádel ese complemento necesario.  Es el caso, también, de varios clubes de tenis que, tras 25 o 30 años de actividad, tienen que renovar sus instalaciones y añaden pistas de pádel en esa modernización”.

Otra de las razones es que, realmente, terminan resultando un negocio. De hecho, “la inversión puede amortizarse fácilmente en el plazo de dos años”, explica Semprún, “porque la inversión no es muy grande y las pistas de pádel suelen estar ocupadas cuatro o cinco horas diarias como media.

La construcción

 Borja Periáñez, administrador de la empresa Jubo Tennis, explica que la instalación de una pista de pádel puede hacerse incluso en tres días. “Si hay que hacer obra civil, instalación de electricidad… el tiempo puede alargarse a 10 días o un par de semanas y si los muros son de obra en lugar de cristal, puede llevar algo más de tiempo, pero no mucho más”.

Para construir una pista de pádel se necesita un espacio de poco más  de 200 metros cuadrados. La pista reglamentaria mide, en su parte interior 20 metros de largo por 10 de ancho. Para poder sentar las bases de la pista, es preciso contar con una superficie de 20,80x10,80 metros.

En la construcción no es necesario realizar ningún movimiento de tierras, únicamente se requiere una superficie lisa. De hecho, también pueden construirse pistas sobre la cubierta de otras edificaciones. En este caso, advierte Semprún, “es preciso tener un cuidado especial, colocar una base sobre la que anclar bien la pista y poner todos los medios para que no se produzcan filtraciones”.

Lo ideal es que la orientación sea norte-sur, para evitar el sol de cara durante una parte importante del día. Pero eso, claro está, depende de las posibilidades que ofrezca el terreno del que se disponga.

La pista se compone básicamente de pavimento y muros. En cuanto al suelo, debe constar de una solera sobre la que se instala un pavimento poroso drenante y, sobre éste, un césped artificial. Lo ideal es que la pista conste de estas tres capas. Sin embargo, en algunas ocasiones, especialmente cuando se trata de canchas para comunidades de vecinos o urbanizaciones con poco presupuesto, se prescinde del pavimento poroso (es la capa que sirve para el drenaje, así que no se debe hacer en lugares en los que llueve mucho) o del césped artificial: se pinta directamente sobre el pavimento poroso, pero es frecuente que terminen cubriéndola de césped. “Nosotros recomendamos siempre la utilización de césped, entre otras cosas, para evitar lesiones que se producen más cuando las superficies son duras”, comenta Semprún.

Sobre el césped se echa una cantidad determinada de arena, tanto para que dotar de peso a la moqueta y que no se mueva como para permitir el deslizamiento de los pies de los jugadores. La arena no debe ser tan gruesa que influya en el bote de la bola ni tan fina que se la lleve el viento.

 En lo que se refiere a los muros se pueden construir de ladrillo o de cristal. Desde que comenzó a utilizarse el cristal, hace siete u ocho años, cada vez son más los que optan por esta solución. Hace unos años, de cada diez pistas que se construían, ocho se hacían con muro y dos con cristal; hoy la relación es la inversa y la ventaja, básicamente, es estética. Cuando se prevé que vaya a asistir público a las competiciones el cristal, desde luego, es una solución mejor.

Otra de las virtudes de las paredes de cristal es que, si fuera necesario, la pista puede desmontarse y reconstruirse en otra zona; mientras que, ante un posible cambio de ubicación, el muro no queda más remedio que derribarlo y construir otro.

Como aspecto negativos el cristal resulta un poco más caro. Y desde el punto de vista del juego suele suceder que en zonas de humedad ambiental elevada en invierno se humedecen las paredes, y el bote de la bola contra el cristal no resulta uniforme. Además no permite encontrar nuca una sombra en la que resguardarse momentáneamente del sol, y hay jugadores a quienes les molesta el ver pasar gente por los fondos de la pista mientras juegan.

Los accesos a la pista pueden quedar huecos, o contar con una puerta. Si se van a jugar competiciones oficiales lo ideal es que sean huecos, porque el reglamento permite que un jugador salga al exterior de la pista a recoger el rebote de una bola antes de que caiga al suelo (aunque sólo los mejores profesionales son capaces de hacerlo). Sin embargo también es lógico poner puertas con llave, especialmente en aquellos clubes en los que se requiere que los jugadores pasen por la recepción o la taquilla antes de empezar a jugar. En todo caso es recomendable que las manillas estén en la parte exterior de la puerta, y que se habilite un hueco para meter la mano y abrir desde dentro.

El mantenimiento

Una pista de pádel no requiere apenas mantenimiento. Se debe atender a retirar las hojas que el viento pueda llevar hasta ella, o enganchar en las mallas metálicas. Y también regarla a primera hora de la mañana en los meses de verano, para refrescar la arena y que no esté demasiado suelta.

La duración media del césped es de 6 a 8 años. Una vez superado ese tiempo, es preciso cambiarlo.

Los complementos

 La iluminación es uno de los complementos fundamentales, ya que ayuda a optimizar el rendimiento de la pista. Lo normal, en palabras de Semprún, es colocar ocho focos en cuatro torres, dos a cada lado de la pista. Orientados de manera que proporcionen una iluminación uniforme sobre la superficie de la pista. La potencia óptima total es de 1.600 watios, con los focos situados a una altura entre 6 y 7 metros desde el suelo.

En el mismo sentido se pronuncia Borja Periáñez: “Nosotros recomendamos siempre poner 8 focos de 400 watos de halogenuro metálico”, explica. Por su parte, desde la empresa Indalux, especialistas en iluminación de espacios deportivos, explican que el sistema de iluminación debe diseñarse de forma que se consiga un"buen modelado de la pelota a elevadas velocidades y diferentes alturas, considerando, además, las superfcies verticales de cierre sobre las que se también se puede jugar y que deben disponer de una buena luminancia. Los proyectores utilizados con óptima asimétrica minimizan el deslumbramiento a los jugadores y evitan la luz intrusa en las instalaciones adyacentes. Para evitar accidentes por roturas del cristal de los proyectores por posibles golpes de la pelota, es aconsejable que su resistencia al impacto sea lK10".

También puede colocarse una cubierta, algo que se hace especialmente necesario en las zonas muy lluviosas. Lo que ocurre es que dificulta la amortización de la inversión, porque colocar una cubierta duplica prácticamente el precio de la pista.
En el exterior pueden colocarse gradas para los espectadores, teniendo siempre en cuenta que entre la pared de la cancha y la grada debe haber un espacio de dos metros para permitir el juego por fuera de la pista.

El precio

 Construir una pista de pádel puede costar entre 28.000 y 38.000 euros, dependiendo de diversos factores, entre ellos, las calidades y los materiales que se utilicen (cristal o muro, césped artificial, etcétera). La construcción de una cubierta puede suponer alrededor de 35.000 euros de inversión.

Cuando un club quiere añadir el pádel a su oferta, desde Pádel-Team recomiendan que lo haga con varias pistas a la vez “solemos recomendar que construyan al menos cuatro pistas porque, si no, van a crear frustración en los socios que quieran jugar y que no van a poder, con el riesgo de que se marchen a otro club”.



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