Domingo 20 de Mayo de 2018
CMS Consulting
BannerBlogPalabras

Conceptos básicos sobre la fertilización de céspedes

fertilizantesLa fertilización –la nutrición del césped– es una de las tareas importantes en el mantenimiento de un campo de golf y uno de los principales factores en el desarrollo de un recorrido sano. Aunque el greenkeeper es la persona que debe poseer un conocimiento profundo sobre el tema, es importante que el director  domine algunas nociones esenciales y, sobre todo, sepa valorar su importancia: así podrá valorar  la partida de presupuesto destinada a esta labor.

“La fertilización es una de las partidas más importantes en el mantenimiento de un campo. En ella radica la salud del cultivo. No realizarla correctamente puede suponer levantar uno o varios greenes o tener que resembrar las calles”. Son palabras de Laura Montero, representante de Haifa, una de las multinacionales más importantes del sector.

“Es un problema complejo. Hay quien piensa que sirve con que el campo esté verde; pero lo verdaderamente importante es que esté sano y para eso hay que aportar determinados productos, siguiendo un plan muy concreto dependiendo de diferentes factores”.

Laura Montero ofreció una conferencia a los directores de clubes reunidos en las IV Conferencias Europeas sobre Gestión de Clubes, en la que fue detallando cuáles son algunos de esos factores:

  • El clima, teniendo en cuenta no sólo la climatología de la zona, sino también la posibilidad de que el campo cuente con un microclima determinado.
  • El tipo de hierba utilizado en cada parte del recorrido.
  • El tipo y la estructura del suelo.
  • Tipo de uso.
  • Tipo de agua de riego.
  • Y, por supuesto, debe adaptarse a las diferentes épocas del año: momentos de crecimiento o de ‘parada’ de la planta.

En función de todos esos parámetros se debe realizar un plan de fertilización anual. “Para desarrollarlo es importante el análisis del suelo y del agua, así como del modo de utilización de cada zona del campo”, explica Montero. “Nosotros, una vez realizado este estudio, colaboramos con el club y facilitamos la preparación de este plan anual.

 

Tipos de productos

Hay varios conceptos sobre fitosanitarios que un director debe tener claros. Uno de esos conceptos es que no se deben utilizar en un ampo de golf productos pensados para la agricultura.

“En los campos de golf debemos utilizar productos de liberación controlada, que aportan los nutrientes de forma lenta y cuyo patrón de liberación se adecua al patrón de crecimiento de la planta”.

La experta habló de los nitrógenos encapsulados en ureas y basados en los nitratos de potasa, que ofrecen muchas ventajas por la sinergia que se produce entre el potasio y el nitrógeno. Son  productos especialmente pensados para las calles. En los greenes, se utilizan metilenureas, nitrógenos estabilizados, también de liberación lenta, pero presentadas en microgranulados, especialmente para las épocas de mayor crecimiento de la planta. “Son abonos de no más de 1 mm, porque si son mayores, las máquinas de siega se los llevan”.

La liberación del producto depende de la temperatura, que es también el factor fundamental del crecimiento de la planta. Por otro lado, este tipo de liberación controlada resulta mucho más respetuoso con el medio ambiente, dado que la planta va absorbiendo el producto lentamente e impidiendo que pueda pasar a las aguas subterráneas o dañar el ecosistema.

Dependiendo de las fases de crecimiento de la planta –épocas en que crece más la raíz, otras en las que es la hoja la que más crece; momentos en los que el crecimiento se para…– así debemos abonar o no y emplear unos u otros productos. “En un adecuado plan de fertilización se alternan unos productos con otros y se distribuye su aplicación a lo largo del año. En general, las calles suelen abonarse entre dos y cuatro veces al año; mientras que los greenes se abonan siete u ocho veces cada año”.

Obviamente, como decíamos antes, el tipo de hierba es fundamental a la hora de establecer el tipo de abonos. En España, en la zona mediterránea, Levante, Andalucía y las Islas suele plantarse bermuda. La Agrostis se reserva para los greenes en casi todo el país. En el centro y norte, las calles suelen sembrarse con mezcla de poa ray-grass y festuca.

Las bermudas son más resistentes a la salinidad; las agrostis tienen mayores necesidades nutricionales (hay que tenerlo en cuenta en el presupuesto), las ray-grass y festuca aguantan bien los cambios de temperatura…

El nitrógeno es, precisamente, uno de los elementos más necesarios para la alimentación del césped, especialmente, en el momento de crecimiento. Otros nutrientes importantes lo son el fósforo, el potasio, el magnesio o el hierro.  Elementos como el boro, manganeso, zinc o molibdeno pueden ser también necesarios en ciertos momentos, aunque en pequeñas dosis.

La importancia del potasio en el abonado es un concepto relativamente reciente; pero se sabe que el potasio vigoriza la planta, aumenta la fortaleza de la raíz y de los tejidos para mantenerla fuerte.

El nitrógeno se demanda especialmente en el momento de crecimiento. Por eso, a cada variedad hay que aplicárselo en su momento: algunas crecen más en otoño-invierno (poas, festucas, ray-grass, agrostis) y otras en primavera-verano, como las bermudas.

Es el análisis del suelo y el análisis del agua el que determina los elementos a aplicar. Por ejemplo, en suelos salinos, es necesario aumentar la dosis de calcio. En general, el análisis del suelo no es necesario realizarlo con frecuencia: no cambia sustancialmente desde el inicio del asentamiento del campo. Sin embargo, sí es necesario renovar los análisis del agua siempre que cambie la fuente o si procede de depuradora, porque sufre variaciones constantes. En general, las propias depuradoras aportan estas analíticas al club.

Evitar problemas

Laura Montero explica que, cuando no se presta suficiente atención a la nutrición de la planta, el campo puede verse con problemas. “He visto algunos casos en que esos problemas han aparecido cuatro o cinco años después de la construcción. Al principio, y dado que la tierra se suele preparar muy bien, el campo es muy agradecido, el suelo es una reserva de la que la planta puede extraer los productos que necesita para su alimentación; pero eso se agota, y a los cuatro o cinco años puede dar la cara con problemas realmente serios”.

También alerta de la fitotoxicidad que puede llegar a producirse si se utilizan productos de baja calidad, que, realmente, no cumplen con su propósito.

Sobre la fertirrigación

Laura Montero explica que el buen uso de la fertirrigación (fertilización en el propio agua de riego, que llega al campo a través de los aspersores), siempre es adecuado; pero que el mal uso puede causar problemas.

A veces se abusa de este sistema y lo único que se hace es inyectar ácido para que la planta pueda sacar del suelo todos los nutrientes; pero puede llegar el momento en que ya no queden nutrientes.

Es importante también tener en cuenta que la aplicación de la fertirrigación se realiza a través de los aspersores. Eso quiere decir que puede haber zonas a las que no llegue correctamente el abono por la propia situación de los dispositivos de riego o, incluso, por el viento.

Por todo ello, a veces hay que compensar esta forma de fertilización con granulados.

 

Para más información: Haifa Iberia
Tel.: 915 912 138
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

 

 

 

Boletín Club Manager Spain

¿Desea suscribirse a nuestro boletín?

Para entrar en el formulario de suscripción haga clic aqui.

Buscar

Les Roches
golfindustria.es
PHG Hoteles
CMS y CMAE

Login Form