Martes 22 de Mayo de 2018
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Supresión de las barreras arquitectónicas en clubes deportivos

 

Cualquier edificio o instalación que reciba la visita de público debe estar adaptado a la legislación que obliga a hacerlo accesible a todas aquellas personas con problemas de movilidad o que tengan alguna discapacidad, y eso incluye al los clubes deportivos. ¿Sabemos si el nuestro se ajusta a la normativa? Si no es así, ¿qué consecuencias puede acarrearnos esta deficiencia, o bien, cómo podemos solventarla?

 

 

La normativa legal sobre adaptación de edificios e instalaciones públicas para facilitar el acceso a personas con alguna discapacidad es extensa, ya que se trata de un ámbito de actuación en el que tienen competencia la Unión Europea, la Administración Central, las Comunidades Autónomas e incluso los Ayuntamientos con más de 50.000 habitantes. Así, aunque existen unos criterios comunes que rigen sobre todo el territorio (por lo general, directrices que establecen un marco común), hay que reconocer que en ciertas comunidades y también en ciertos municipios, esta normativa es más estricta que en otros porque  se ha desarrollado una normativa más concreta y rigurosa.


Afortunadamente, no tenemos que perdernos en un maremágnum de leyes para saber si nuestras instalaciones cumplen los requisitos legales mínimos.  Todos estos requisitos suelen estar recogidos en un Código Técnico vigente para toda España; sobre esta base de mínimos, como decimos, algunas comunidades autónomas o ciertas poblaciones, poseen una normativa aún más estricta. Pero los criterios comunes para todo el territorio (y que afectan a toda instalación pública, como un club deportivo) resultan de la integración de varias normas:

 

  • Constitución Española.
  • Ley 13/1982, del 7 de abril, de Integración Social de los Minusválidos.
  • Ley del Deporte de 1990: artículo 70.
  • Real Decreto 556/1989, del 19 de mayo, por el que se arbitran medidas mínimas sobre accesibilidad en los edificios.




A partir de aquí, las Comunidades Autónomas, a excepción del País Vasco, que inició su andadura legislativa en 1981, comienzan a emitir normativa relacionada con la materia, que con diferentes niveles y en diversos aspectos, desarrollan los contenidos de la ley 13/1982.

 “Hace dos años se concretó un Código Técnico, que unificó toda esta normativa –explica Jerónimo Urbina, ingeniero industrial que ha trabajado para varios clubes deportivos- No obstante, hay Comunidades Autónomas cuya legislación es aún más exigente que el propio Código Técnico”.

 

Esto se debe, según Urbina, a múltiples causas. Por ejemplo, en Andalucía la normativa es más exigente, “porque los clubes reciben muchos clientes extranjeros y por ello se esfuerzan por suprimir barreras arquitectónicas”. Lo cierto es que algunos países europeos, sin contar con una legislación tan prolífica como la española, mantienen en la práctica una política muy rigurosa en la eliminación de barreras arquitectónicas.

 

 

¿Minusvalías, discapacidades?

Cuando pensamos en la supresión de barreras arquitectónicas para potenciar la accesibilidad a nuestras instalaciones, muchas veces creemos que estas medidas están dirigidas a un colectivo muy minoritario. Y no es así. El concepto de minusvalía ha de entenderse de forma amplia, ya que, según varios estudios, el número de personas con discapacidades motoras y/o sensoriales, es cada vez mayor en la población actual, de hecho, se estima en un 50 por ciento los afectados por estas disfunciones:

 

  • Personas de edad avanzada: 35%.
  • Personas con discapacidad laboral, de circulación y/o doméstica: 10%
  • Personas con discapacidad de por vida: 5%

 


En definitiva, a la hora de asegurarnos que nuestro club es accesible a todas las personas, deberemos tener una mayor amplitud de miras y no pensar sólo en aquellas personas que se desplazan en sillas de ruedas, sino en una población progresivamente envejecida, con movilidad reducida, pero activa en cuanto a la práctica de ciertos deportes y actividades.


En una instalación deportiva, como en cualquier otra instalación de acceso público, se pueden encontrar dos tipos de barreras:

 

  1. Barreras que se encuentran fuera de la instalación deportiva, que forman parte del complejo urbanístico, pero que afectan al acceso a la instalación, como pueden ser las aceras, los pasos a distinto nivel, estado del pavimento,...
  2. Barreras que se encuentran en el interior de la instalación deportiva, es decir, escalones, pasillos y puertas estrechas, tiradores de las puertas, ascensores reducidos, duchas, gradas, el bar,...


“Los clubes más antiguos, en general, aún deben hacer un esfuerzo por adaptarse a la legislación en esta materia –sostiene Jerónimo Urbina, apelando a su experiencia personal-, y en su caso la reforma necesaria que implica puede resultar cara, dependiendo de cómo están configuradas las instalaciones”. En el caso de instalaciones de nueva construcción, obviamente los requisitos de accesibilidad forman parte de cualquier plan de edificación y, por lo tanto, no suponen un coste añadido o, al menos, un incremento significativo del presupuesto.

Nuestro club… ¿es accesible?

 La accesibilidad de un club deportivo ha de contemplarse desde dos puntos de vista: primero, desde el acceso a las instalaciones en general y, segundo, desde el acceso a la práctica de un deporte en concreto. Así, en primer lugar, todos los clubes comparten la necesidad de ofrecer un acceso fácil a personas con minusvalía (plazas de aparcamiento adaptadas, rampas…) y, en segundo lugar, en función de los deportes que se practican, las necesidades serán distintas.


Para valorar el grado de accesibilidad de nuestras instalaciones, podemos someternos a este test, al que debemos responder afirmativa o negativamente:


APARCAMIENTOS:

  1. ¿Hay previsión de aparcamiento reservado, convenientemente señalizado para personas con movilidad reducida?
  2. ¿Existe rebaje en la acera, próximo al acceso y aparcamiento reservado, con una pendiente inferior a  un 12 por ciento y una anchura mínima de 1,50 metros?


ACCESOS:

  1. ¿Están recubiertos los alcorques para evitar accidentes?
  2. ¿Los pavimentos de los rebajes en aceras y otras áreas son antideslizantes y con rebordes inferiores a 2 centímetros en su unión con la calzada?
  3. ¿La amplitud de los rebajes es suficiente para el paso al mismo tiempo de dos usuarios de sillas de ruedas?
  4. ¿Las puertas de acceso al chalet social tienen anchuras mínimas de 0,80 metros?
  5. Si existe contestador automático y timbre, ¿están situados a una altura máxima de 1,40 metros?
  6. ¿Los pasillos interiores tienen una anchura igual o superior a 1,20 metros?


ESCALERAS

  1. ¿La anchura de la escalera es igual o superior a 1,30 metros?
  2. ¿La altura del escalón es de 12 centímetros o, por lo menos, inferior a 16 centímetros?
  3. ¿Hay una prolongación de los pasamanos, como mínimo de 0,40 metros al comienzo y al final de cada tramo para dar mayor seguridad?


RAMPAS

  1. ¿Con pendientes iguales o superiores al 8 por ciento?
  2. ¿Pasamanos de dos alturas diferentes: 0,90 para adultos y 0,70 para niños?
  3. ¿Tienen refuerzo o zócalo lateral para evitar caídas?
  4. ¿Los pavimentos son antideslizantes?
  5. ¿El ancho mínimo es de 1,80 metros?


ASCENSORES

  1. ¿El camarín tiene 1,20 metros de profundidad y 0,90 metros de anchura y las puertas son automáticas de 0,80 metros?
  2. ¿La altura de la botonera es igual o inferior a 1,40 metros y las teclas de alarma y stop están en la parte baja del teclado?
  3. ¿Existen mecanismos elevadores como plataformas monta-escaleras, etc?


VESTUARIOS

  1. ¿La anchura de la puerta es igual o superior a 0,80 metros?
  2. ¿La manecilla de la puerta está a 0,90 metros y no es un pomo redondo sin textura?
  3. ¿El suelo es antideslizante?
  4. ¿Las rejillas aplanadas con el pavimento circundante y la malla de la rejilla presenta huecos inferiores  a 2 centímetros?
  5. ¿Los bancos-asientos son de 0,45 m de altitud y 0,50 m de anchura?
  6. ¿Los colgadores se sitúan a una altura igual o inferior a 1,50 metros o bien existen dos alturas diferentes de colgadores?

 

LAVABOS

  1. ¿La puerta de 0,80 m abre hacia fuera sin invadir ámbitos de paso?
  2. La manecilla de la puerta se sitúa a 0,90 m de altura?
  3. ¿Están convenientemente señalizados?
  4. ¿Los lavabos son sin pedestal y con protección de salida del agua?
  5. ¿La altura útil por debajo del “plano del trabajo” del lavabo es de 0,70 metros como mínimo?
  6. ¿Los espejos están situados a partir de 0,95 metros?
  7. ¿La grifería consiste en mandos “de pulsador” o de palanca hidromezcla?
  8. ¿Las instalaciones eléctricas (interruptores y otros) se sitúan a una altura máxima de 1,40 metros o inferior?
  9. ¿Los inodoros se sitúan a alturas no superiores a 0,50 metros?
  10. ¿Existen barras de ayuda de transferencia al WC a una altura de 0,75 m del suelo y a 0,35 m del eje del WC?
  11. ¿Esas barras son abatibles, al menos una de ellas?


DUCHAS

  1. Existe un banco fijo o abatible, adosado a la pared, con barras de ayuda a la transferencia a 0,75 metros del suelo y a 0,35 metros del eje del banco, siendo al menos una de ellas abatible?
  2. ¿La grifería está situada a 0,90 metros del suelo?
  3. ¿Los pavimentos son antideslizantes?
  4. ¿Existe una barra longitudinal a todo lo largo del recinto de las duchas, a 1 metro del suelo?
  5. ¿Las tuberías de agua caliente están protegidas?
  6. ¿El desnivel entre el recinto de las duchas y el vestuario es inferior a 2 cm, o no existe, teniendo una suave pendiente hacia los desagües?
  7. ¿La canalización del desagüe se protege mediante una rejilla de agujeros inferiores a 2 cm y está aplanada con el pavimento circundante?
  8. ¿La ducha es de teléfono o bien “la alcachofa” está orientada hacia el asiento abatible?


GRADAS

  1. ¿Existe un espacio reservado para espectadores que dependen de una silla de ruedas?
  2. ¿Los pasillos de acceso tienen anchuras mínimas de 2 metros y disponen de visión del espacio deportivo?
  3. ¿Existe acceso directo a pista o espacio deportivo accesible para personas con graves limitaciones físicas?
  4. ¿Existen barandillas de apoyo en las escaleras de servicio de la grada?

 


OTROS SERVICIOS

  1. ¿Los refrescos y máquinas expendedoras de productos y los teléfonos tienen el espacio para las monedas a 1,40 metros del suelo?
  2. ¿El mostrador de la barra del bar o de la recepción están a una altura máxima de 1 metro o bien presenta dos alturas de mostradores?


Si todas nuestras respuestas han sido afirmativas, no sólo estamos cumpliendo con la ley, sino que hemos superado con creces las exigencias normativas referentes a accesibilidad. En función de las actividades deportivas que ofrezcamos, también encontraremos exigencias específicas, como la disponibilidad de una silla hidráulica si nuestra principal actividad es la natación o el fácil acceso a la cancha de prácticas y el asfaltado de caminos para el desplazamiento en silla de ruedas si se trata de un campo de golf.
Hay que tener en cuenta en todo caso, como nos recuerda Jerónimo Urbina, que a la hora de suscribir una póliza de seguro para cubrir nuestra actividad, “todas las compañías exigen que las instalaciones estén adaptadas para el acceso a personas con alguna discapacidad”.

 

 


 

 

Los avances del deporte ‘adaptado’

España es el único país en el que existen federaciones deportivas diferenciadas según el tipo de discapacidad, en el resto de los países existe una única Federación de Deporte Adaptado. Por esa razón existen en nuestro país federaciones para las distintas discapacidades físicas, psíquicas y sensoriales.


 A nivel nacional, la entidad que regula la práctica deportiva de los discapacitados físicos es la Federación Española de Deportes para Minusválidos Físicos (FEDMF), que aglutina las distintas delegaciones y federaciones de las Comunidades Autónomas, así como los distintos deportes existentes en las mismas.


La Federación tiene como objetivo la integración de los discapacitados en la sociedad a través de la práctica deportiva, en este caso con nivel de élite. A largo plazo, su objetivo es llegar a desaparecer, por no ser necesaria, una vez los deportistas minusválidos se encuentren integrados en las distintas federaciones deportivas con los no minusválidos.


Desde la Fundación Deporte Joven del Consejo Superior de Deportes se viene desarrollando un programa de promoción del deporte entre personas con discapacidad física o psíquica. En el terreno del golf, este programa cuenta con el apoyo de la Real Federación Española de Golf y la compañía de seguros Reale, que firmaron un convenio de colaboración en 2008.


Pilar Calzado, del Departamento de Marketing y Eventos de la Fundación Deporte Joven, sostiene que “los clubes de golf en particular han hecho un meritorio esfuerzo en cuanto a la supresión de barreras arquitectónicas”. La normativa obliga, tanto a clubes privados como públicos, a adaptar el acceso a los recorridos de gol y a las instalaciones en general. “Si un club privado organiza competiciones oficiales, debe ser muy riguroso a la hora de cumplir con las leyes que obligan a hacer las instalaciones accesibles”.


En el caso del golf, además, y pensando en las personas con movilidad reducida, hay que recordar que existen sillas de ruedas especialmente diseñadas para que estas personas puedan jugar al golf.


En cuanto a personas con discapacidades psíquicas, especialmente niños, desde la Fundación Deporte Joven se ha promovido la apertura de escuelas de golf especiales en toda España: hasta ahora son 13 y, según Calzada, “esperamos que pronto se conviertan en 35”.

 

 

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