Sábado 21 de Julio de 2018

¿Un spá en el club?

 Las zonas wellness se están convirtiendo en un complemento importante para los clubes de golf. Clubes como Golf La Moraleja, en Madrid; La Quinta, en Marbella, Pula Golf, en Mallorca o Perelada, en Gerona, entre otros, ofrecen ya a sus socios la posibilidad de disfrutar de una zona de spá. Otros muchos se están cuestionando la posibilidad de montar una instalación de este estilo.

Para todos ellos, hemos tratado de recopilar información y solventar todas, o casi todas, las posibles dudas que puedan surgir a la hora de plantearse la construcción o el mantenimiento de una zona de wellness en el club.

Cada vez más, los centros en los que se pretende satisfacer al cliente o socio están construyendo zonas de spá. Pequeños balnearios que incluyen saunas, pediluvios, baños turcos... Hasta hace sólo unos años, este tipo de instalaciones se mantenían relegadas en los tradicionales balnearios. Algunos gimnasios contaban con una sauna, o un baño turco o un jacuzzi, instalaciones que no respondían al concepto de spá que ahora manejan hoteles, clubes, gimnasios o balnearios urbanos.

Para despejar todas las dudas posibles nos hemos puesto en contacto con Joaquim Plà, arquitecto de una de las empresas más importantes del sector, Freixanet Saunasport.

 

¿Y por qué un spá?

El cuidado de la salud y del bienestar, el hecho de procurarse una buena forma física son aspiraciones de una gran parte de la población y, desde luego, de una gran parte de los usuarios o socios de un club de golf.

Hoy en día los spás forman ya parte de los elementos que ayudan a las personas en este sentido. De tal forma que, en muchos casos, ya se esperan en hoteles, gimnasios o clubes. De hecho, el conocimiento por parte del usuario del sector es tan amplio que las expectativas no se limitan a la existencia de una zona de spá, sino que también se esperan instalaciones y servicios de calidad elevada.

Así que si hemos ido introduciendo servicios y facilidades para nuestros socios: gimnasio, piscina cubierta.., es posible que éstos esperen que incorporemos también un spá. Y, desde luego, cuando un socio conoce este tipo de instalaciones, si se la ofrecen en su club, esperará un servicio de gran calidad y puede quedar decepcionado si no lo encuentra, aunque sólo sea por la molestia de haber tenido que quitarse la ropa para disfrutarla.

De hecho, y aunque ahora mismo pueda parecer lo contrario, no fue el sector hotelero el primero en incorporar spás a su oferta, sino algunos de los clubes más prestigiosos. Sin embargo, el sector hotelero sí ha sido decisivo en la difusión de este tipo de servicios. Actualmente, en los resorts hoteleros, los spás abren sus puertas a clientes externos al complejo. Salvo en zonas marcadamente vacacionales y que pueden mantener una tasa de ocupación regular muy elevada, es el público externo, en forma de abonados, el que permite el desahogo de la cuenta de explotación de este tipo de instalaciones.

Esto ha provocado que parte de los mejores centros wellness de grandes ciudades como Barcelona o Madrid “estén en hoteles de prestigio y, por supuesto, éstos ofrecen en su mayoría servicio a clientes externos. De hecho, los clientes externos son los principales usuarios de sus instalaciones y servicios”, explica Joaquim Plà.

 

Calidad

Como decíamos antes, los usuarios, que en general ya conocen este tipo de instalaciones, demandarán un cierto nivel de calidad. Por eso no podemos pensar que el spá de un club de golf, por el hecho de ser un mero complemento, podrá estar menos cuidado o incluir elementos de segunda categoría.

Esa calidad se mide, en opinión de Plà, en dos elementos fundamentales: “por un lado, en los acabados. No sólo en la calidad de los mismos, sino también en el modo en que estén implantados. Y por otro lado, y aún más importante para nosotros, en la tecnología que hay detrás. Porque de nada sirve una instalación muy bonita que no funcione. En Freixanet Saunasport hacemos especial hincapié en ambas cosas, aunque en lo que respecta a la estética muchas veces estamos condicionados a los deseos del cliente. Una instalación de calidad no sólo permite ofrecer un mejor producto al cliente, sino también ofrecérselo durante más tiempo con un coste menor a largo plazo”. En este sentido, es preferible estar muy atentos, porque obviamente vamos a tratar de mantener la imagen y de ofrecer calidad a nuestros socios y usuarios. Y, en este caso, lo barato puede terminar saliendo mucho más caro.

 

Dónde y cómo

Una vez que está decidida la creación de una zona de spá, llega el momento de encontrarle la ubicación adecuada en el seno de las instalaciones del club y de diseñarlo de tal modo que, siempre en función del espacio y del presupuesto, cuente con los elementos básicos.

En cuanto a la ubicación, lo lógico es pensar en que la zona de aguas, tratamientos y peluquería deben estar cerca del vestuario. En principio, si es factible, también cerca del gimnasio, formando, en conjunto, todo un espacio wellness. “Nosotros intentamos aconsejar al cliente sobre la mejor forma de optimizar su negocio. De ahí que sea tan importante la distribución del proyecto para que no se creen zonas conflictivas de paso”.

En lo que respecta al cómo, Plà explica cuáles son los elementos mínimos de un spá.

- Piscina Vitality, con elementos relajantes y elementos vitalizantes.

- Sauna. Cabina de madera con temperaturas que oscilan entre 80 y 100 grados y humedades de entre el 5 y el 10 por ciento.

- Baño de vapor. Cabinas con temperaturas de 40-50 grados y una humedad relativa del 100 por cien.

- Área de descanso. Con bancos individuales y anatómicos y transmisión de calor suave (entre 37 y 39 grados)

- Zona de contrastes de temperaturas.

- Caminos de sensaciones (pediluvios). Paseo a través de distintas temperaturas y presiones de agua sobre una alfombra de piedras de cantos rodados.

- Piletas de agua fría. Para sumergirse en agua fría (unos 13 grados) y poder disfrutar del contraste de temperaturas.

- Duchas lúdicas, con posibilidad de lluvia templada, ducha fría, con contrastes de luces de colores, de aromas, etcétera.

- Fuentes de hielo. Fuentes que proporcionan hielo constantemente para su aplicación en distintas partes del cuerpo, ayudando así al juego del contraste de temperaturas.


Todo ello acompañado por una zona de duchas, vestuario y zona dedicada a tratamientos.

Otros elementos posibles son el caldarium, el sanarium, la piscina de nieve, la piscina lúdica, el mud bath, etcétera.

Pero, además, en este sector no dejan de aparecer novedades. Algunas, sin ocupar mayor espacio, optimizan instalaciones como la sauna o el baño de vapor, aportando nuevas posibilidades. es el caso de la oxigenoterapia, por ejemplo. Mientras alguien toma una sauna, puede inhalar oxigeno medicinal, con lo que se consigue una sensación de relajación importante. Algo así como que desparece por completo el cansancio de un día de duro trabajo.

La aromaterapia o la cromoterapia caminan en un sentido parecido. Mediante la aromaterapia, aplicada en la sauna o en el baño de vapor, se pueden conseguir beneficios para la piel o, incluso para el sistema respiratorio.

La cromoterapia es una de las últimas innovaciones. Un nuevo sistema implantado por Freixanet, el Linf Live, es capaz de producir una cierta cantidad de colágeno, así que, el usuario sale de la sauna con una sensación de tener la piel más tersa y regenerada.

 

¿Qué espacio necesitamos?

El espacio requerido es muy variable. Depende del uso que se le quiera dar a la instalación. No es lo mismo una zona de spá en un polideportivo municipal o en un resort de lujo. De ahí la importancia de definir bien el proyecto y contar con el asesoramiento de un profesional del sector, que dimensionará la instalación en cada caso adaptándola a las necesidades de cada cliente. Podemos tener centros de apenas unos cientos de metros cuadrados y algunos que superan los 4.000 metros cuadrados.

 

Los materiales

Los materiales utilizados en la instalación deben ser de fácil mantenimiento, además de cumplir con todos los requisitos de seguridad (como, por ejemplo, ser antideslizantes). “No siempre los materiales caros son los más indicados, explica Plà. Yo, por ejemplo, soy un gran amante de las pizarras, ya que tienen un buen mantenimiento, son antideslizantes y son de los pocos materiales que, cuando están mojados, son casi más bonitos que cuando están secos. Por el contrario, los mármoles, tan utilizados, no son siempre la mejor solución, porque son porosos, tienden a mancharse y su mantenimiento es más difícil.

En cuanto a la seguridad, es la empresa instaladora la que debe ayudar al departamento de gerencia del club a adaptarse a las exigencias de la ley. “Nosotros”, explica Lorenzo Polo, también de Freixanet Saunasport, “nos ceñimos en todo a la normativa de seguridad alemana, porque en España hay un poco de vacío legal en este sentido. Tenemos un departamento de management que ayuda a poner en marcha la instalación y asesora durante, al menos, el primer año en todos los aspectos. Una especie de auditoría externa sobre la cuenta de explotación”.

 

El éxito de la instalación

En este sentido hay que distinguir entre las instalaciones que se construyen como complemento de la oferta de un club de socios, en las cuales, en principio, no se prevé una explotación externa; y aquellas otras que se van abrir a clientes externos, como puede ocurrir en los clubes comerciales.

Sobre todo en este segundo caso, para incrementar las posibilidades de éxito en una unidad de negocio como ésta, en opinión de Joaquim Plà, deberíamos partir de un estudio de mercado que nos indicase cuál es la competencia, cuáles son sus productos, servicios, instalaciones, tarifas y cuál es el público objetivo. Conocer la opinión de los futuros clientes sobre la oferta actual y sus inquietudes sobre el sector y, por último, conocer, a partir de un estudio socio-económico, la evolución y crecimiento de la zona donde se tiene prevista su ubicación.

Una vez realizada esta fase de estudio y conocidas las conclusiones de su posible viabilidad, se debería elaborar un plan de marketing en el que se estudiasen estrategias de publicidad y comunicación, posicionamiento y captación de futuros clientes. Simultáneamente, se debe proceder a la elaboración del plan de empresa, en el que, aparte del presupuesto y objetivos, deben describirse las diferentes áreas del centro y sus protocolos de servicios, el manual de procedimientos, las descripciones de los puestos de trabajo a ocupar, el menú de tratamientos, la selección de proveedores, la formación del personal, etcétera.

“Si lo hacemos así, y sabemos las inquietudes y expectativas del público objetivo elegido, no debemos temer al fracaso. En la toma de decisiones deberemos proyectar tres situaciones: por debajo de las expectativas, expectativas cubiertas, por encima de las expectativas. Cada situación debe disponer de las herramientas necesarias para reorientar la desviación de presupuestos y/o objetivos”.

 

El personal: parte fundamental del éxito

Desde luego, en cualquier caso, el mantenimiento y la formación del personal que atiende estas instalaciones es fundamental para alcanzar el éxito deseado.

En ocasiones, los clubes tradicionales pueden contar con personal que se dedique a estas funciones, pero con frecuencia la multidedicación conduce a no prestar al usuario la atención que espera y que ha recibido ya en otros centros similares. Esto puede producir una decepción en el usuario. No basta con poner una zona de sauna y de baño turco... Si no hay personas capaces de explicar a los interesados la diferencia entre ambos o entrenadores que animen a los socios a utilizar las mejoras del gimnasio nos habremos quedado cortos.

El staff de profesionales necesario para desarrollar un proyecto de centro wellness debe tener en cuenta varios perfiles, que resume Plà:

- Spá Manager. Es el encargado de la gestión del centro, de su cuenta de explotación (debe rendir cuentas a la propiedad), del trato con los proveedores, de la gestión del equipo humano... Debe ser un dinamizador del negocio y dar respuesta a las expectativas del cliente. El perfil responde a un profesional con experiencia en el sector y formado en gestión.

- Recepción. Profesionales formados en turismo, con don de gentes, conocedores de los servicios e instalaciones del centro y que sean capaces de transmitir ese mensaje a los clientes. Deben dar respuesta a los problemas y quejas surgidas en el día a día del centro.

- Estética. Profesionales ampliamente formados en terapias y tratamientos, concienciados en la formación continuada para dar versatilidad al departamento. Podemos partir de un staff propio, externo o de ambos para cubrir puntas elevadas de servicio. Los terapeutas deben estar incentivados en servicio y venta de producto.


En la sala de fitness, se necesitan dos tipos de profesionales:

- Instructor de sala. Personal cualificado, formado en Ciencias de la Actividad Física (INEF), responsable de las rutinas de entrenamiento de los clientes y del buen uso de la instalación.

- Personal trainer. Personal destinado a ofrecer servicios personalizados de entrenamiento.

En el caso de que la finalidad de la instalación sea la explotación externa, es conveniente contar con un departamento comercial o de marketing, cuyo objetivo es la captación de nuevos clientes mediante la confección de un plan de marketing, estrategias de comunicación, etcétera.


Hay otros profesionales cuya labor es de vital importancia:

- Mantenimiento. Su objetivo es garantizar el buen funcionamiento de las instalaciones y dar respuesta a las posibles averías. Se puede subcontratar –y a veces es muy recomendable– empresas dedicadas al mantenimiento de este tipo de instalaciones, debido a la gran complejidad de las mismas.

- Limpieza. También fundamental. Hemos de tener en cuenta que los centros de estas características son susceptibles de originar focos de infección y / o hongos, por lo que una buena limpieza es fundamental para el buen uso del complejo. Ocurre lo mismo que con el servicio de mantenimiento, es aconsejable subcontratar este servicio a empresas especializadas del sector.

- Lavandería. Si se ofrecen toallas a los clientes, es necesario tener muy en cuenta este departamento. Normalmente su coste suele ser bastante elevado. Es recomendable derivar la responsabilidad a empresas del sector y computar como coste variable el gasto del departamento (coste por unidad lavada).

- Otros servicios. Aparte de los ya citados, podemos incluir el servicio de peluquería (es recomendable externalizar este servicio a empresas reconocidas y posicionadas), restauración, guardería infantil, animación, etcétera, dependiendo del cliente al que demos servicio.

 

El precio de instalación y los gastos de explotación.

El precio de la instalación es, sin duda, un aspecto fundamental; pero, obviamente, depende del tamaño, de los equipos instalados y de los acabados de los mismos. En este sector no hay nada estandarizado: cada cliente es un proyecto y cada cliente tiene unas posibilidades y unas necesidades. Por ejemplo, una sauna puede tener un precio de entre 5.000 y 25.000 euros. Podemos hablar de que una instalación mínima, con sauna, baño de vapor, hidromasaje y jacuzzi, podemos conseguirla por un precio de entre 40.000 y 60.000 euros; pero según la vayamos completando, mejorando materiales o añadiendo elementos, podemos llegar a un presupuesto de un millón de euros para un balneario grande.

En lo que respecta a los gastos de explotación, una instalación de este estilo, debido a sus complejas características y a la cantidad y calidad de equipamientos y servicios, obliga a un estudio previo de costes repercutidos en la cuenta de explotación que se deben valorar antes de la toma de decisiones.

Así pues, debemos tener en cuenta la siguientes partidas que, en muchas ocasiones, derivan en costes fijos, para calcular de forma correcta los resultados de la cuenta de explotación:

- Coste energético. Es la partida más importante; estamos hablando de grandes zonas de agua a una temperatura que oscila entre los 28 y los 36 grados. Su climatización supone un gasto muy importante de energía. Como norma general, un centro de 1.000 metros cuadrados tendrá un coste energético de 70.000-90.000 euros anuales. Este coste abarca desde la climatización del agua de las piscinas y agua sanitaria, hasta la deshumidificación de la zona de aguas, la climatización y calefacción, etcétera. Existen empresas dedicadas a ofrecer planes de eficiencia energética que permiten un ahorro de hasta el 40 por ciento de este concepto.

- RRHH. En una empresa de este estilo, los servicios son ofrecidos por profesionales altamente cualificados. Por lo tanto, sus honorarios son bastante elevados. Saber determinar qué servicios deben ser cubiertos por plantilla y qué otros pueden ofrecerse por personal externo derivará en una gestión económica más o menos eficiente. Por norma, todos aquellos servicios que puedan repercutir como coste variable deben poder ofrecerse por personal externo. De ese modo, y dependiendo de la demanda del servicio, tendremos que el coste se incrementará o disminuirá, viéndose reflejado directamente en la partida de ingresos (a más demanda, más ingresos y también más gasto en personal externo).

- Mantenimiento. La complejidad de estas instalaciones demanda un mantenimiento constante y profesional. El “fuera de servicio” debe evitarse en lo posible, ya que es foco continuo de quejas y malestar por parte de los usuarios. “Aconsejamos contratar empresas del sector altamente cualificadas en el mantenimiento de este tipo de instalaciones. Su coste deriva en variable, ya que la demanda de servicios dependerá del uso de la instalación. Es una partida importante a tener presente en la cuenta de explotación, ya que no sólo hablamos del mantenimiento de las instalaciones, sino también del material de sustitución. En Freixanet Saunasport ofrecemos a nuestros clientes un servicio de mantenimiento integral a medida”, concluye Plà.

- Lavandería. Normalmente se ofrece este servicio integrado en la cuota mensual. A veces se subestima su repercusión en la cuenta de explotación, cuando la realidad indica que es una partida de costes importantes y que su mala gestión puede impedir que consigamos nuestros objetivos. “Planteamos también la posibilidad de externalizar este servicio para repercutir el coste real de la partida. Tengamos presente que cada uso de la instalación puede suponer en esta partida del orden de 1,5 a 2 euros. Si partimos del supuesto de 100 servicios por día, las sumas salen por sí solas”.

- Limpieza. Como hemos dicho antes, es un servicio de vital importancia y, como también se ha dicho, a veces es mejor externalizarlo.

“Lógicamente, cuanto más grande sea el centro, más costes verá reflejados en la cuenta de explotación. Pero no debemos caer en el error de planificar y proyectar exclusivamente por costes. Un estudio de mercado previo y un plan de empresa bien construido deberán reflejar el dimensionamiento de las instalaciones, su rentabilidad y su amortización”.

 

Es la hora del marketing

Cuando llega el momento de comunicar estos nuevos servicios y de “venderlos” a nuestros posibles clientes es necesario, como en cualquier otra empresa, hacer un buen plan de marketing que marque las estrategias a seguir para publicitar, comunicar, posicionar y captar clientes. Por lo general, las estrategias a seguir dependen de las características del público deseado. Así pues, hay que basarse en un estudio previo de estas expectativas para diseñar un plan que responda de forma eficiente a las mismas. Un plan que despierte la curiosidad de ese posible cliente y que “le enamore incluso antes de la inauguración del complejo”.

“El concepto wellness engloba servicios, productos, instalaciones, vivencias... Todo unido para ofrecer un objetivo único: el bienestar. Por lo tanto, el usuario, conocedor de los parabienes del sector, no concibe un centro de esta tipología sin una zona de wellness o de tratamientos o sin oferta de sala de fitness o actividades dirigidas. Afortunadamente, el primer paso, dar a conocer al público el significado del concepto, ya está hecho. Lo que queda es enriquecer, diversificar y fortalecer este modelo”.

 

Rentabilizar el proyecto

El plan de marketing, para captar clientes es fundamental para conseguir el objetivo deseado: rentabilizar la instalación.

La rentabilidad de estos centros viene determinada por diferentes factores que, sumados, indican la viabilidad del mismo. Sin embargo, no debemos esperar a la puesta en marcha del negocio para conocer su rentabilidad.

La viabilidad debe venir de la mano de un estudio de mercado previo, como ya hemos dicho, que analice las variables que incidirán en el devenir del complejo. A partir de las conclusiones de este estudio debe redactarse el plan de empresa y, simultáneamente, el plan de marketing que dará a conocer nuestras intenciones a los futuros usuarios y la dimensión física y la oferta de servicios.

Una vez que el centro esté operativo, y teniendo en cuenta las directrices marcadas por el plan de empresa, la rentabilidad vendrá determinada, en opinión de Plà, por los siguientes aspectos:

- Abonados. Ellos son la masa social del club. De su fidelidad depende en gran manera llegar al punto de equilibrio del negocio. Por eso, el plan de marketing, además de posicionar, dar a conocer el centro y captar clientes, debe dedicar buena parte de sus recursos y energías a fidelizar al cliente captado. Pensemos que el cliente fiel es el bien más deseado de toda empresa de servicios.

- Servicios, productos e instalaciones. Un menú de tratamientos bien elaborado, que sepa captar la atención de los clientes, unos proveedores posicionados, reconocidos y de prestigio y unas instalaciones que sepan transmitir un ideario claro de servicios, son aspectos a tener en cuenta en la rentabilidad del negocio. Normalmente, un departamento de estética y tratamientos bien gestionado es la zona más lucrativa del negocio. La razón es que, muchas veces, en un hotel o en un club, la zona de aguas es un valor añadido, sin coste para los socios o clientes. Sin embargo, un área de tratamientos bien gestionada y con buenos profesionales, puede convertirse en una buena fuente de ingresos.

- Gestión. Por supuesto, la rentabilidad del centro depende de los servicios, productos e instalaciones ofrecidos. Pero si la gestión no es eficiente, su rentabilidad caerá en picado. Debemos marcar una coherencia entre lo que ofrecemos y cómo lo ofrecemos; ser ágiles en la gestión de quejas de los usuarios; dar respuesta a sus expectativas; anticiparnos a sus deseos...

- Plazo de amortización. La rentabilidad vendrá determinada por el plazo de amortización. Debemos huir de los plazos que se pierdan en la noche de los tiempos, nos convertiremos en esclavos del monstruo que nosotros mismos hemos creado. Por el contrario, no sólo debemos observar términos puramente económicos para valorar la rentabilidad, ya que los objetivos pueden ser otros e igualmente nobles, como en el caso de muchos resorts vacacionales, donde el objetivo principal es la captación de clientes mediante una amplia oferta de servicios e instalaciones. En este caso, la unidad de negocio principal será la restauración y las noches de hotel. Los demás servicios añadidos actuarán como complemento y reclamo.

De acuerdo con esta teoría los clubes pueden intentar atraer clientes nuevos a través del spá y darles a conocer el resto de la instalación, de manera que terminen utilizando con frecuencia otras áreas más rentables, como las destinadas a eventos especiales.

 

Errores en los que no debemos caer

Hemos preguntado a Joaquim Plà cuáles son los errores más frecuentes que cometen los promotores a la hora de planificar, desarrollar, poner en marcha y rentabilizar una instalación de spá. Es decir, aquellos errores en los que debemos evitar caer. Ésta ha sido su respuesta: Partiendo de la base de que gran parte de los errores se deben a una clara inexperiencia por parte de los promotores de este tipo de negocio, y que se podrían subsanar fácilmente mediante el previo asesoramiento de empresas del sector con un sólido posicionamiento basado en su histórico de realizaciones, los errores más importantes y frecuentes que se pueden observar en este tipo de proyectos son:

 

  • Error en el dimensionado de las instalaciones. No sólo en lo que se refiere a su dimensionado general, sino también en las dimensiones mal calculadas de algunas de sus áreas. Un club puede caer fácilmente en el error de “aprovechar” una esquina o una zona “muerta” para implantar la zona de aguas y la sauna, y luego descubrir, al poco tiempo, que los socios exigen más y que, o bien no satisfacen esa demanda (malo) o tienen que tirar lo construido y hacer una inversión aún mayor (peor). Nos podemos encontrar con zonas de aguas pequeñas e insuficientes para los usos que recibe, o al revés, zonas demasiado grandes teniendo en cuenta el aforo total del centro que a la postre penalizarán de forma notable la cuenta de explotación por su desproporcionado coste energético y de mantenimiento, o zonas de tratamientos con poca capacidad de servicio, o infinidad de cabinas de tratamientos sin utilizar debido al poco uso de estos servicios por parte de los clientes, o vestuarios mal dimensionados e insuficientes en aforo. El estudio de viabilidad debe redactar de forma concreta el dimensionado adecuado del centro, teniendo en cuenta el crecimiento del negocio, nos podemos encontrar con situaciones reales de centros que al cabo de 2 o 3 años de funcionamiento se han quedado pequeños porque no han estimado su crecimiento.
  • Distribución de espacios. Un centro de este tipo responde a un ciclo concreto de uso, un error en la distribución de los vestuarios puede provocar que se mezcle zona de pies secos y pies mojados, o que el cliente deba deambular por el centro en busca de la zona de aguas o de la sala de fitness, o que la zona de tratamientos esté situada junto a el área técnica (máquinas, ruido) del complejo. El itinerario a seguir en un centro de esta tipología debe ser de fácil intuición, sin incoherencias.
  • Perfil de los profesionales. El gestor del centro debe empezar a trabajar en el proyecto antes de su ejecución, valorando los perfiles más adecuados para cada puesto de trabajo. Los “job description” deben dibujar perfectamente el perfil de cada profesional. A menudo, la culpa de un mal servicio no radica en el profesional que lo lleva a cabo sino en el gestor que lo eligió para ese puesto. Al ser empresas de servicios, el trato directo cliente-profesional es continuo, por lo tanto a parte de valorar el bagaje profesional de los trabajadores, se debe hacer hincapié en la capacidad de empatía de los mismos hacia los usuarios.
  • Mantenimiento. Los usuarios dan por hecho que el complejo está 100% operativo. Desechemos el “fuera de servicio” ya que es el foco más importante de quejas, y lo que es peor, bajas de socios descontentos con el servicio ofrecido. Un cliente satisfecho es el mejor embajador de nuestro negocio, un cliente insatisfecho por el contrario es la mejor arma de la competencia.



Fraixenet Saunasport es una empresa española líder en la creación e instalación de zonas wellnes. Han realizado cientos de ellas en toda España y en otros países (Francia, Portugal, Cuba, Alemania, Marruecos, Andorra, México, República Checa…). Suyos son los spás de los clubes de golf de Masnou, Perelada, Masía Bach, Pula Golf, La Manga o Las Rejas y de hoteles como el Arts de Barcelona, el Milton de Moscú, o el Eurobuilding de Madrid.

Más información: www.freixanet-saunasport.com

 

 

 

 

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